viernes, 13 de julio de 2012

17



Leyó una vez que se leía para salvarse. Pero él ya no sabía por qué tenía que hacerlo.
Y tras las páginas paraba y suicidaba su mirada hacia la ventana, en un silencio que seguramente estallaba de ruido. Y quizá más tarde le preguntaría por todo lo que había tragado durante el día. Y su cara fuerte, su cara fuerte, no lo dejaría salir. Pero yo solo tengo un título casual, aleatorio como él. Así que solo supongo, y supongo que no le hará falta escuchar todo aquello, que ella sí estará esperando esa salvación y sigue ahí porque a veces, en momentos cortísimos, la encuentra.
Quizá junto a unas sandalias medio rotas
o tras la fuerza que él no sabe.
Y supongo, supongo que no es así. Y que llegará a lo que sea su casa, y mirará la televisión Y pensará que nunca nadie le ha dicho nada sobre su cara porque nunca le ha importado (O eso quiere creer) y se irá a dormir diciéndose que al menos no está vacío Y nadie mirará sus sandalias y le dirá que se compre otras
Y nadie preguntará por sus marcas. Aunque las cicatrices no son siempre señales de guerra. A veces son una simple idiotez, como volver a casa o mirar por la ventana del tren.




(Como si nunca más sintieras que alguien tiene que salvarte.
Y nunca jamás salvar a nadie, de nada. Ni querer hacerlo.)

viernes, 6 de julio de 2012

16



Tenían que saber, que todo aquello le rodearía.
Como las balas rompen el aire por el que pasan. Ahí queda, el aire roto.
Tras la vías las rocas, las ramas y ladrillos. Los edificios olvidados, con los ecos de otro siglo. Toda esa vida contrarrestada por la fuerza de una velocidad que las atravesó de repente. Fuera de su tiempo, las periferias. Tenían que imaginarlo. Montañas de ausencias revueltas en piedras
                  (más aire roto)
Y es quizá ahí donde se queda la belleza, a veces. En lo que no esconde su verdad. El lo que no debe tener vida, y no la tiene. En lo que debe destruir, y destruye. En la mirada que puede quebrarte. Y lo hace.

Tenían que conocer la muerte, quienes pusieron ahí los trenes.