martes, 28 de agosto de 2012

19



Te he visto minarte tantas veces que he aprendido a reconocer donde pongo mis propias bombas. Y es que no te dabas cuenta de donde rompías tus verdades y acababas así, perdiendo las palabras entre giros estúpidos, sobre las mismas curvas en las que elegiste perderte a ti. (ELEGISTE)

No sabes la cantidad de cosas que podría decirte y que ya no reconocerías como tuyas, pero te juro que aquí son, te juro que en mi cama siguen estando mis verdades, porque aprendí a no tirarlas.
El suelo estaba para pisarlo, no para reptar.

martes, 7 de agosto de 2012

18



“Si todo acaba siendo una sala de espera, que quieres que te diga. Son espirales enormes, cruzas rectas y triángulos. Y se acaban. Podría decirte que lo aproveches. Si todo lo que buscas acaba siendo una tela que tapa algo más allá, una piedra que quieres patear para seguir y alcanzar lo que siempre está más lejos... que quieres que te diga... por lo menos disfruta de la patada, no? es lo mínimo. Disfruta de la espera porque todo va a serlo. Te acostumbrarás supongo, y no te creas que se te hará lento, para nada, y eso es lo peor. Te quedará una voz extraña y gestos como de otro... 

Tenías cara de verlo. Veías que era la verdad rompiéndote la cara. Me recordaste a mí buscando y por eso te digo que tengas un poco de cuidado. No le encuentras el nombre, seguro, y si no lo tiene será por algo. Te quedan llaves sueltas y noches rotas que ya no quieres. Pero esto no te va a dar nada más… nada más… sales a buscar o te encuentran, entiérrate. Querías esa mirada oscura que se te clavó robándote con las manos desnudas, y aquí estás. Esperando.”